En el competitivo mundo de los negocios, el empleado es el factor más crítico que determina las ganancias o pérdidas de una empresa. Si él es feliz, no sólo aumentará su productividad, además la compañía mejorará la aceptación en los consumidores y estrechará los lazos con sus clientes. Desarrollar experiencias positivas contribuye a que las empresas tengan saldos positivos.

En los países latinoamericanos “trabajar mucho” es una norma aceptada culturalmente, pero el foco en cuántas horas trabaja un empleado debería parar. En lugar el foco debería estar en los resultados, de hecho se ha demostrado que el constante “sobretrabajo” lleva a performances pobres producto de empleados más estresados, menos creativos y menos productivos.

Todas las culturas son diferentes, pero lo que hace a los empleados felices es lo mismo en todos los lugares: los resultados y las relaciones.

Para tener una organización exitosa, la estrategia de la gerencia debería ser diseñada para asegurar que los empleados permanezcan felices. Una mejor productividad refleja el hecho que los empleados están haciendo un buen trabajo y haciendo la diferencia. Balances “sanos” demuestran que las empresas felices son más eficientes, innovadoras y ganan más dinero que sus competidores infelices. Y lograr esto no es fácil.

Los empleados que trabajan 8 horas al día realizan más tareas que aquellos que trabajan más horas por día y que terminan con un efecto negativo sobre su vida privada y sus familias.

El valor no radica en cuántas horas se está en la oficina sino en la cantidad y calidad del trabajo que se realiza.

La quintaesencia de un CEO exitoso es su habilidad de liderar a sus colegas a lograr los objetivos corporativos. Para ello deberían empezar su iniciativa midiendo la felicidad de sus empleados en el trabajo de una manera significativa, por ejemplo utilizando una buena encuesta para ver qué es lo que hace a los empleados felices e infelices en el trabajo y luego actuar sobre lo que descubrió.

Es crucial también entrenar a los mandos medios en cómo ellos pueden hacer a sus empleados felices. Ser un buen gerente no es fácil y los malos gerentes hacen que su gente esté frustrada y estresada e impiden buenas performances.

La felicidad de los empleados en el trabajo se basa en estas dos características: Resultados y Relaciones.

Construir relaciones positivas significa que los trabajadores se sienten valorados y tienen una buena conexión con sus compañeros y jefes. Por otro lado los resultados se refieren a que el empleado nota que con su trabajo hace la diferencia, que vale, que tiene sentido y eso lo hace sentir asombrosamente bien.

Los empleados felices no sólo están de buen humor, sino que también hacen un trabajo mucho mejor, y esto significa mejores resultados para ellos y para las empresas. Por eso la felicidad de los empleados en el lugar de trabajo debería ser un activo para todas las compañías.

Por todo esto, haga de su empresa un lugar de Trabajo Feliz!!

 

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